Bogotá - Colombia
"Santiago Garzón tiene 14 años y desde hace dos padece de un extraño
síndrome. Su cuerpo cambió para siempre, pero sumergido en una piscina
vuelve a ser un niño como cualquier otro. Así le cambió la vida a este
pequeño atleta el ‘Currículo 40x40’. "
Gracias Santiago por ser un
luchador nato y un campeón. Gracias Paula Andrea Fuentes, por contarnos
su maravillosa historia de superación. Y por supuesto, muchísimas gracias por mencionarme.
Enlace al artículo: Cuando nadar
es más que un deporte http://www.educacionbogota.edu.co/index.php?option=com_content&view=article&id=3389%3Acuando-nadar-es-mas-que-un-deporte&catid=49%3Anoticias
Encontramos la Felicidad cuando nos conformamos con lo que tenemos... con lo que somos...
¡Por la Difusión y el Verdadero Reconocimiento del Síndrome de Ehlers Danlos (SED)!
Bienvenidos / Bienvenidas
Gracias por visitar este blog y colaborar para que no se pierda la esperanza.
Por un futuro mejor para todas las personas con Síndrome de Ehlers Danlos (SED).
miércoles, 23 de julio de 2014
lunes, 7 de julio de 2014
ENTREGA DE FIRMAS POR EL VERDADERO RECONOCIMIENTO DEL SÍNDROME DE EHLERS DANLOS
RECOGIDA DE FIRMAS POR EL VERDADERO RECONOCIMIENTO
DEL SÍNDROME DE EHLERS DANLOS (SED)
Los abajo firmantes solicitamos al Ministerio de Sanidad,
que tome las diligencias oportunas para:
Que se facilite el acceso a las pruebas diagnósticas, a toda
persona con un historial médico que indique la posibilidad de padecer el
Síndrome de Ehlers Danlos.
Que poseer el diagnóstico de Síndrome de Ehlers Danlos, otorgue el derecho inherente a un grado de discapacidad mínimo del 33%, revisable en cada caso.
Que las personas afectadas por Síndrome de Ehlers Danlos reciban los tratamientos y los cuidados paliativos necesarios y adecuados a cada caso.
Que poseer el diagnóstico de Síndrome de Ehlers Danlos, otorgue el derecho inherente a un grado de discapacidad mínimo del 33%, revisable en cada caso.
Que las personas afectadas por Síndrome de Ehlers Danlos reciban los tratamientos y los cuidados paliativos necesarios y adecuados a cada caso.
A día de hoy, 7 de julio de 2014 hemos procedido a la entrega de la recogida de firmas. El
Síndrome de Ehlers Danlos está reconocido como una de las más de 7000 EERR; pero son muchas
las personas que no reconocen su verdadera gravedad; de hay eso del
"verdadero reconocimiento".
Quiero agradecer a las más de 5000 personas que han firmado esta petición de manera totalmente solidaria, su colaboración, ya que sin ellas me habría sido imposible. Mención especial a la Sra. Piedad L.B. que me animó a retomarlas y a no rendirme. Me ayudó a superar mis miedos y a dejar de lado las barreras que algunas personas han puesto en mi labor y lucha por la Difusión del SED. Sin el apoyo, el cariño y la amistad de Piedad no habría tenido fuerzas para seguir adelante con esta recogida de firmas. Gracias Piedad.
Gracias Rocío R., Manuel A., Henar, Antonio G., Liliana S., Rosa Mari S., Mercè S., Chelo, Marisé G.
Gracias a todas las personas que se han puesto en contacto conmigo a través de las redes sociales para recoger firmas. Gracias a todas las que han firmado por internet. Gracias a mi Madre y a mi Marido.
Gracias a todos mis familiares, amigos, vecinos y conocidos.Y gracias también a todas las personas que me han dado todo su cariño y apoyo desde que empecé en mi labor por dar a conocer el Síndrome de Ehlers Danlos.
Gracias a todos y a todas.
GRACIAS.
"A pesar de todas las adversidades que nos encontremos en el camino, nunca hemos de dejar de luchar por nuestros sueños". Berta.
Enlace a la Asociación Cuenta con Nosotros Síndrome de Ehlers Danlos: http://sindromedeehlersdanloscn.blogspot.com.es/
Gracias a todos mis familiares, amigos, vecinos y conocidos.Y gracias también a todas las personas que me han dado todo su cariño y apoyo desde que empecé en mi labor por dar a conocer el Síndrome de Ehlers Danlos.
Gracias a todos y a todas.
GRACIAS.
"A pesar de todas las adversidades que nos encontremos en el camino, nunca hemos de dejar de luchar por nuestros sueños". Berta.
Enlace a la Asociación Cuenta con Nosotros Síndrome de Ehlers Danlos: http://sindromedeehlersdanloscn.blogspot.com.es/
sábado, 28 de junio de 2014
Inés
Inés tenía tan sólo 9 años, pero se sentía triste y sola. Un día en el que
tenía ganas de llorar, decidió cerrar sus ojitos y pasear por uno de sus
sueños. En su paseo Inés soñó que estaba en la escuela con sus zapatos
ortopédicos y con sus manos recubiertas por esos “guantes” especiales, era la
hora del recreo y salió a jugar con sus compañeros de clase. En su sueño todos
sus amiguitos cantaban, saltaban y reían. Inés se sentía muy feliz. De repente
todos empezaron a mirarla, se sentaron en el suelo, haciendo un círculo a su
alrededor. Javier la miro y le dijo:
-
“Inés, ¿Por qué
no juegas con nosotros?”
Inés miro sus zapatitos y sus guantes y le contestó:
-
“¿No me ves? No
puedo saltar, ni correr, y apenas puedo jugar”
Allí estaban María, Neus, Oriol, Jenny, Roger, Carlos, Patricia, José, Lucía,
Esther… escuchándola y con los ojos muy abiertos.
Oriol le preguntó:
-
¿Qué te pasa?
Inés le contestó:
-
“No solo mis pies
y mis manos están “malitos”, también mi corazón. Todo mi cuerpo es muy delicado
y me puedo herir con facilidad.”
Neus le dijo:
-
“Eres una niña
rara. A nosotros no nos pasa eso.”
A lo que Inés contestó:
-
“No, Neus, yo no
soy una niña rara. Yo soy como tú. Tengo unos papás, un hermanito, y vengo a la
escuela todos los días, como vosotros.”
Neus le dijo:
-
“Pero eres
diferente. Por eso no juegas con nosotros”
Inés, se puso a llorar, Neus le hizo sentir rara, diferente. Entonces Roger
le dijo a Neus:
-
“Inés no es una
niña rara ni diferente. Inés nació con una enfermedad”
Inés levantó la cabeza y dijo:
-
“Sí, yo nací con
una enfermedad rara, se llama Síndrome de Ehlers Danlos.
Todos se miraron. No entendían que era eso.
Inés les pidió que se levantaran, que llenaran sus zapatos de piedras, que
liaran sus manos con pañuelos y que se taparan la nariz. Y les dijo:
-
“Ahora: Corred,
saltad, jugad, cantad y reíd”
No podían correr porque las piedras
en sus zapatos se lo impedían; no podían jugar porque con el pañuelo liado en
sus manos no podían coger los juguetes; no podían cantar, ni reír, porque al
tener la nariz tapada no podían respirar.
Inés les dijo:
-
“Ahora podéis
entender como yo me siento”
María, Oriol, Jenny, Roger, Carlos, Patricia, José, Lucía, Esther….
abrazaron a Inés, y nunca más la dejaron de lado; nunca volvieron a pensar mal
de ella.
Los gritos de júbilo de sus compañeros de clase, despertaron a Inés de su
sueño; de su paseo. Y allí estaba, en el patio de su escuela, triste, sola,
viendo como sus compañeros jugaban a su alrededor, mirándola y riéndose de
ella.
No se sentaron en el suelo, haciendo un círculo a su alrededor. Ninguno le
preguntó. Ninguno se preocupó por ella.
Inés volvió a cerrar los ojos y volvió a soñar.
En su nuevo sueño Inés imaginó de nuevo otro mundo, en el que su realidad
era distinta. Al cerrar los ojos, Inés se deslizó por el arcoíris sintiendo en
la piel como sus colores dibujaban en ella las alas de la felicidad. Al final
del arcoíris, Inés se encontró con Martín. Un muchacho de 16 años que la estaba
esperando.
-
“He visto como te
deslizabas por el arcoíris. Esperaba que bajaras”.
-
“¿Por qué me
esperabas?” Le preguntó Inés.
-
“Porque quiero
hablar contigo” Le contestó Martín. “Iba paseando por la calle, junto al patio
de tu escuela, cuando te he visto cerrar los ojos, sentada en un rincón. Yo
también he cerrado los ojos, y por eso estoy aquí, contigo, porque no me gusta
que te sientas sola y triste”.
Inés miró fijamente a los ojos de Martín y le dijo:
-
“Me siento muy
feliz de poder compartir mi sueño contigo. ¿Sabes? No quiero abrir los ojos, no
quiero despertar de este sueño. ¿Sabes por qué? Porque nací con una rara
enfermedad que se llama síndrome de Ehlers Danlos; y por eso la gente me mira
mal. No puedo jugar porque me lastimo. Mis compañeros no me comprenden y se
burlan de mí. Mis profesores dicen que soy poco sociable. Hay una niña que me
pega y me insulta y nadie hace nada para evitarlo. Yo no tengo la culpa de
haber nacido con esta enfermedad”.
Martín, miró también fijamente a los ojos de Inés, y poniéndose a bailar le
dijo:
-
“El síndrome de
Ehlers Danlos es una rara enfermedad
que entorpece tu salud
y eso es verdad.
Pero yo te voy a ayudar
para que dejes de llorar,
porque juntos explicaremos
cual es tu realidad.
Tus compañeros te van a entender,
te van a querer, te van a defender,
y nadie te va a pegar más,
ni de ti se van a burlar.
Tus profesores te van a ayudar
porque son adultos
y van a entender tu pesar.
Tu vida va a cambiar
porque yo contigo voy a luchar.
Dame tu mano, Inés, ven conmigo y vuelve a la realidad;
porque ya no vas a estar sola nunca más. “
Inés le tendió la mano a Martín, y le dijo: “Tengo miedo”.
A lo que Martín contestó:
-
“No debes tener
miedo, tú no haces daño a nadie. Tú eres
una niña con una rara enfermedad que se llama síndrome de Ehlers Danlos, a la
que muchas personas no comprenden. Son esas personas las que tienen miedo de
verdad; porque temen todo aquello que desconocen y lo rechazan aún sin saber.
Son esas personas que atacan a otras a las que ven más débiles o diferentes,
las que deben temer a su conciencia. Tú no tienes nada que temer. Ahora ya no
estás sola. Me tienes a mí. Yo te quiero tal y como eres. Y juntos vamos a
hacer que todo el mundo comprenda lo que es vivir con una rara enfermedad, lo
que es vivir con síndrome de Ehlers Danlos; porque es tu derecho como ser
humano”.
Inés cogió con fuerza la mano de Martín; con toda la fuerza que pudo, para
no soltarse. Su miedo había aumentado, temía perder a Martín ahora que le había
conocido. Inés temía perder a su único amigo.
Y los dos, Martín e Inés, abrieron sus ojos.
Y allí estaban ambos, ante la cruda realidad. Una realidad injusta a la que
Inés temía enfrentarse. Una realidad contra la que Inés no se veía con fuerzas
de luchar. Pero Martín no le soltó de la mano; juntos miraron el arcoíris, la
luz del sol que tenue asomaba entre las gotas de lluvia… Y comprendieron que
juntos lo iban a conseguir. Juntos iban
a contarle a todo el mundo que existen personas, niños y niñas, que padecen
enfermedades raras, como el síndrome de Ehlers Danlos, que quizás apenas se
notan a simple vista; pero que están ahí entorpeciendo la vida de quienes las
sufren. Juntos comprendieron que no hay nada más hermoso que la solidaridad y
el amor al prójimo. Juntos comprendieron que la vida no es vida si no tienes
con quien cogerte de la mano.
//Si tienes un amigo, un compañero, un familiar, un vecino o un conocido al
que ves triste y solo; antes de juzgarle, antes de opinar sobre él, antes de
menospreciarle, antes de llamarle raro, antes de decir que es antisocial, antes
de apartarlo, antes de atacarle… intenta saber porque se siente así. Ponte en
su piel, en su vida, en su dolor… y sobretodo… si puedes… no dudes jamás en
tenderle tu mano//.
Autora: Berta Martínez Boronat
28 de junio de 2014
POR LA DIFUSIÓN Y EL VERDADERO RECONOCIMIENTO DEL SÍNDROME DE EHLERS
DANLOS.
SIEMPRE.
Todos los escritos de este blog tienen registrados los derechos de autor: Berta Martínez Boronat.
No se autoriza la difusión sin respetar los mencionados derechos, lo cual significa respetar la autoría.
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lunes, 12 de mayo de 2014
Fibromialgia, esa "extraña" enfermedad.
¿Por qué se considera la fibromialgia una enfermedad imaginaria? ¿Es la fibromialgia un fiasco? ¿Existe de verdad una enfermedad llamada fibromialgia o es sólo una invención? Si algo tengo claro es que todas las personas diagnosticadas con fibromialgia, son personas que padecen una enfermedad, que no se la imaginan, la padecen de verdad. ¿Es fibromialgia realmente? ¿Existe la fibromialgia? No lo sé. Pero no me gusta el hecho de que se catalogue a la mayoría de personas que la padecemos como personas psicologicamente alteradas, vagas, pusilanimes etc.
Francamente creo que los médicos no tienen ni idea. No saben qué es lo que realmente les ocurre a muchos de sus pacientes, que padecen dolores crónicos, fatiga, mareos, baja tensión, insomnio, rigidez, migrañas, etc. Yo nací con una enfermedad genética, Síndrome de Ehlers Danlos, y estoy segura de que si no fuera porque tengo el diagnóstico desde hace más de veinte años, hoy en día me dirían que todo lo que me ocurre es por la fibromialgia, que recientemente también me han diagnosticado. Pero no puedo dejar de dudar. Realmente ¿todo lo que me ocurre no es consecuencia del síndrome?. ¿Existe realmente la fibromialgia? ¿O es un invento de los médicos que no saben diagnosticar con certeza la enfermedad que padecen sus pacientes? Sé que esto que estoy diciendo me va a crear enemigos. Sé que voy a levantar ampollas. Pero creo que no voy desencaminada. Existen mas de 7000 enfermedades raras, la mayoría desconocidas por los médicos. ¿No es más fácil decir: "Usted tiene fibromialgia" que intentar averiguar si esa persona padece alguna de esas 7000 enfermedades raras? Es más fácil decir: "Usted tiene fibromialgia, y encima es una persona vaga que se lo inventa todo. Está usted un poco mal de la cabeza". Claro que no te lo dicen así exactamente, pero por como te tratan después, está claro que es lo que piensan de verdad. Y yo me niego a aceptar esto. Yo sé que tanto yo como miles de personas diagnosticadas con fibromialgia, somos personas enfermas de verdad. Que no nos gusta estar así. No nos gusta sentirnos así. No nos gusta el hecho de no poder vivir nuestra vida con normalidad. Señores y señoras profesionales de la medicina, una vez más apelo a su humanidad, cosa que algunos de ustedes no conocen. Dejen de refugiarse en la fibromialgia, para dar diagnosticos erroneos. Dejen de utilizar la fibromialgia como algo que los enfermos nos imaginamos. No flipamos queridos profesionales de la medicina. No nos hemos fumado un porro y estamos alucinando. Lo que sentimos, lo que vivimos es real, cierto. Quizás sean algunos de ustedes quienes deban dejar de darle al porrito y preocuparse un poquito más por las personas enfermas que acudimos a sus consultas en busca de ayuda, de un diagnóstico certero, veraz, y en busca de una solución. Me dicen ahora que tengo fibromialgia y que me aguante porque no hay medicación, ni terapia, ni solución alguna. Buena forma de quitarse a un enfermo de encima: "Tiene Usted fibromialgia, su vida es dura; pero lo sentimos, no podemos hacer nada por Usted. Adiós" Pues no, "Adiós" no. Aquí estamos, somos millones de afectados en todo el mundo. Es para que vayan pensando que algo falla, que algo no funciona en sus sistemas. Porque si nos imaginamos nuestra enfermedad, somos muchos millones de personas imaginando, y no imaginamos precisamente un mundo feliz como la canción de John Lennon. Recapaciten ustedes, profesionales de la medicina, no nos abandonen a nuestra suerte. No nos tachen de "imaginarios" porque no lo somos; por mucho que algunos de ustedes y algun que otro imbécil se empeñe en decirlo. La fibromialgia no es un chollo que ustedes se han inventado para meter en su saco a todos los enfermos a los que no saben que les ocurre. Las personas con fibromialgia, sea ésta lo que demonios sea, somos enfermos de verdad y necesitamos ayuda. NO queremos el abandono ni el desprecio por parte de la sociedad ni de algunos de ustedes. Y venga, ahora van y me lapidan entre todos.
Francamente creo que los médicos no tienen ni idea. No saben qué es lo que realmente les ocurre a muchos de sus pacientes, que padecen dolores crónicos, fatiga, mareos, baja tensión, insomnio, rigidez, migrañas, etc. Yo nací con una enfermedad genética, Síndrome de Ehlers Danlos, y estoy segura de que si no fuera porque tengo el diagnóstico desde hace más de veinte años, hoy en día me dirían que todo lo que me ocurre es por la fibromialgia, que recientemente también me han diagnosticado. Pero no puedo dejar de dudar. Realmente ¿todo lo que me ocurre no es consecuencia del síndrome?. ¿Existe realmente la fibromialgia? ¿O es un invento de los médicos que no saben diagnosticar con certeza la enfermedad que padecen sus pacientes? Sé que esto que estoy diciendo me va a crear enemigos. Sé que voy a levantar ampollas. Pero creo que no voy desencaminada. Existen mas de 7000 enfermedades raras, la mayoría desconocidas por los médicos. ¿No es más fácil decir: "Usted tiene fibromialgia" que intentar averiguar si esa persona padece alguna de esas 7000 enfermedades raras? Es más fácil decir: "Usted tiene fibromialgia, y encima es una persona vaga que se lo inventa todo. Está usted un poco mal de la cabeza". Claro que no te lo dicen así exactamente, pero por como te tratan después, está claro que es lo que piensan de verdad. Y yo me niego a aceptar esto. Yo sé que tanto yo como miles de personas diagnosticadas con fibromialgia, somos personas enfermas de verdad. Que no nos gusta estar así. No nos gusta sentirnos así. No nos gusta el hecho de no poder vivir nuestra vida con normalidad. Señores y señoras profesionales de la medicina, una vez más apelo a su humanidad, cosa que algunos de ustedes no conocen. Dejen de refugiarse en la fibromialgia, para dar diagnosticos erroneos. Dejen de utilizar la fibromialgia como algo que los enfermos nos imaginamos. No flipamos queridos profesionales de la medicina. No nos hemos fumado un porro y estamos alucinando. Lo que sentimos, lo que vivimos es real, cierto. Quizás sean algunos de ustedes quienes deban dejar de darle al porrito y preocuparse un poquito más por las personas enfermas que acudimos a sus consultas en busca de ayuda, de un diagnóstico certero, veraz, y en busca de una solución. Me dicen ahora que tengo fibromialgia y que me aguante porque no hay medicación, ni terapia, ni solución alguna. Buena forma de quitarse a un enfermo de encima: "Tiene Usted fibromialgia, su vida es dura; pero lo sentimos, no podemos hacer nada por Usted. Adiós" Pues no, "Adiós" no. Aquí estamos, somos millones de afectados en todo el mundo. Es para que vayan pensando que algo falla, que algo no funciona en sus sistemas. Porque si nos imaginamos nuestra enfermedad, somos muchos millones de personas imaginando, y no imaginamos precisamente un mundo feliz como la canción de John Lennon. Recapaciten ustedes, profesionales de la medicina, no nos abandonen a nuestra suerte. No nos tachen de "imaginarios" porque no lo somos; por mucho que algunos de ustedes y algun que otro imbécil se empeñe en decirlo. La fibromialgia no es un chollo que ustedes se han inventado para meter en su saco a todos los enfermos a los que no saben que les ocurre. Las personas con fibromialgia, sea ésta lo que demonios sea, somos enfermos de verdad y necesitamos ayuda. NO queremos el abandono ni el desprecio por parte de la sociedad ni de algunos de ustedes. Y venga, ahora van y me lapidan entre todos.
Ábrete de orejas
Hoy se celebra el día mundial de la fibromialgia. Yo nací con Síndrome de Ehlers Danlos, una enfermedad genética. Y hace menos de dos meses me diagnosticaron, despues de varios estudios médicos, también fibromialgia. La verdad es que no encuentro palabras para expresar como me siento. He estado toda la mañana con migraña. Buena forma de empezar el día. Aunque ya llevo varios días con el tira y afloja de las dichosas migrañas, con la fatiga extrema repentina que te deja cao de repente, estés donde estés y con quien estés. Eso sin hablar de los dolores, sobre todo en la espalda, que la tengo hecha mistos en la zona lumbar, y en los pies. Y me siento fatal psicológicamente. Me siento hundida. ¿Para que mentir? ¿Para que fingir? Ni el Síndrome de Ehlers Danlos ni la Fibromialgia son enfermedades que me las invente. La primera es genética, la segunda... ni los médicos lo saben; pero os aseguro que es real no es imaginaria; no es una invención, no es psicosomática, no es psicológica; eso os lo aseguro. Nadie se inventa una enfermedad. Nadie quiere que su vida sea un infierno. Daría lo que me queda de vida, por poder vivir un año con salud. Y lo digo muy en serio. Porque esto no es vida. Abandonada por los responsables de Bienestar, abandonada por los Derechos de los Pacientes, que no se me reconocen. Abandonada a mi suerte. Ninguneada. Sin derecho a ningún tipo de discapacidad, sin derecho a ningún tipo de ayuda económica, sin derecho a un trabajo (¿Quién me va a contratar con la dichosa crisis y encima estando enferma?) ¿Qué futuro me espera? Mejor no pensar en ello. Mejor olvidar. Mejor no pensar. Mejor ya ni respirar. ¿No respirar? Ni hablar, no sólo voy a seguir respirando, sino que voy a seguir luchando para que mañana las personas que, como yo, sufren enfermedades raras, no reconocidas o infravaloradas tengan un futuro mejor. Y cada vez que me hundo resurjo con más fuerza. Y hoy estoy cabreada, cabreada con algunos médicos, cabreada con algunos pacientes. Y cuando yo me cabreo no respondo. Y caiga quien caiga mi lucha no va a parar; porque las personas enfermas, sea cual sea nuestra enfermedad tenemos derecho a una vida digna. Y yo, lo consiga o no, seguiré luchando, plantando cara y resistiendo, para demostrar al mundo entero, que apesar de su ignorancia, de su desapego, de su desinterés, de su incredulidad, somos muchas las personas que sufrimos a causa de enfermedades infravaloradas. Y eso tiene que cambiar. Y tiene que cambiar YA.
Así que Mundo: Ábrete de orejas.
Así que Mundo: Ábrete de orejas.
domingo, 11 de mayo de 2014
Estaba yo pensando...
Estaba yo pensando que estamos en el mes de mayo, mes internacional del
Síndrome de Ehlers Danlos (aunque oficialmente no está reconocido, ni hay un
día estipulado). Casualmente nací en mayo, un 23 de mayo, hace 49 años. Mi
madre tuvo un embarazo normal y en mi familia no había antecedentes (al menos
que sepamos) de ninguna enfermedad rara. Nací como cualquier otro bebé. Vine al
mundo una noche, me dieron unas palmaditas en el culete y rompí a llorar.
Llanto que me ha acompañado durante muchos días en mi vida. Aunque, como no,
también sonrisas. Mis padres tenían un niño de 6 años, y mi llegada fue todo un
acontecimiento. Su sueño: Tener la parejita, se había cumplido. Según me
cuentan mi hermanito al principio tenía miedo de tocarme para no hacerme daño;
pero en pocos días ya me tomaba en sus brazos.
Mis padres vivían y se desvivían por sus hijos y trabajaban duro para que
nada nos faltara.
Mi cunita estaba justo al lado de mi mamá en su dormitorio. Ella me
cuidaba, me amamantaba y velaba mi sueño por las noches. Fueron pasando los
días yo iba ganando peso, como es normal. Toda la familia era feliz. Una noche,
velando mi sueño, mi querida madre percibió ciertas muecas que nunca había
visto en mi hermanito. Pero pensó que no tenían importancia. Observaba con
detenimiento mis manitas, siempre cerradas y pensaba: “Que extraño, mi niña
nunca abre las manos”. Miraba mis pies doblados y mis extrañas posturas. Su
corazón le avisaba de que algo no iba bien. Lo comentó con algunos familiares,
pero todos le decían que eran imaginaciones suyas; que todo estaba bien.
Ella me cuenta que le llamaba mucho la atención, ya no sólo mi excesiva
flexibilidad, sino el hecho de que no abriera las manos. Ella me las abría con
delicadeza, las acariciaba; pero en cuanto las soltaba, se volvían a cerrar,
como puños.
Un día, tenía yo unos 6 meses, mi mamá no aguantó más con la incertidumbre
y dispuesta a terminar con su dudas, me llevó al hospital. Allí le
confirmaron lo que ella temía: Algo no iba bien.
Desde ese mismo instante y hasta el día de hoy mi vida ha sido un continuo
devenir de hospital en hospital, de médico en médico.
Algo no iba bien…. porque nací con Síndrome de Ehlers Danlos.
Mi infancia fue difícil por los continuos problemas de salud (de los cuales
sólo voy a citar alguno). Tuve que llevar aparatos en las manos para abrirlas y
zapatos ortopédicos para enderezar mis pies. Tuve que soportar burlas y hasta
golpes en la escuela, por parte de otros niños y niñas. También sufría
síncopes, desmayos, desde muy chiquita, que los médicos no lograban comprender,
y por más pruebas que me hicieron nunca supieron la causa. Múltiples moretones, heridas abiertas, mala
cicatrización...
Mi adolescencia fue algo mejor, porque yo ya tenía uso de razón, entendía
mi situación, y sabía cómo defenderme de quienes me atacaban por el mero hecho
de verme diferente, aunque ya no llevaba “aparatos”.
Mis dientes de leche se cayeron a pedazos, y mi nueva dentadura salió “enferma”
ya de caries. Me avergonzaba sonreír por mis dientes carcomidos. Recuerdo, a
modo de anécdota, que con 15 años, estando yo estudiando Bachillerato en el
Instituto, por fin me pusieron las fundas en los dientes. Tenía un amigo que
cuando me vio con las fundas me sonrió. Aquellos enormes ojos azules me miraban
con tanta chispa que no pude evitar llorar de la emoción. Él se acercó y me
dijo: “Estás muy guapa con tus nuevos dientes. No llores. Ahora es tiempo de
sonreír” Sólo tenía 15 años, y nunca he olvidado sus palabras. Mis años en el
Instituto y los de Universidad fueron los mejores de mi vida. Fueron como una
pausa en medio de tanto sufrimiento. Aunque duró poco. Estando en COU, el curso
previo a la universidad, comenzaron las migrañas y de nuevo los desvanecimientos.
Aún y así conseguí terminarlo con buena nota, aprobar la selectividad y
matricularme en la Facultad de Filología Hispánica. Pero no pudo ser. Dos años después, las
migrañas y los desvanecimientos eran día sí día también. Dolor, falta de
concentración, de memoria, cansancio extremo… Todo ello dio al traste con mi
sueño de ser filóloga. Entonces me tomé un año sabático, con fuerte medicación
para evitar mis problemas de salud, conseguí volver a sonreír. Iba a la
discoteca los domingos por la tarde, era la primera en saltar a la pista a
bailar, no me daba vergüenza, me sentía llena de vida cuando bailaba, todo se
me olvidaba. Sólo quería olvidar mi dolor y ser feliz por un ratito.
Después de ese año sabático, mi vida retomó su curso. Su temible curso. Fueron
pasando los años y viví muchas cosas difíciles de soportar. Pero yo salí de
todas, como una jabata, como una guerrera, como una invencible. Aún hoy no me
explico de donde he sacado las fuerzas a lo largo de mi vida para no hundirme
con tanto y tanto…
Lo peor que llevo de ésta “mi vida” es no haber podido ser madre. Aunque a
veces pienso, que quizás sea mejor así. El hecho de llevar en tu vientre, por
dos veces, esa celulita fruto del amor, y que las dos veces se trunque, es algo
que no he podido superar, y creo que no podré hacerlo nunca.
Estoy relatando alguna pincelada de mi vida con Síndrome de Ehlers Danlos.
Y tal y como me siento hoy, lo voy a dejar aquí, porque prefiero no dar
detalles. Aunque no lo parezca soy muy
celosa de mi intimidad, por eso apenas doy explicaciones de toda mi
sintomatología asociada al SED. Aunque eso no me impide luchar luchar y seguir
luchando por LA DIFUSIÓN Y EL VERDADERO
RECONOCIMIENTO DEL SÍNDROME DE EHLERS DANLOS
Si tú que estás leyendo esto o alguno de tus familiares o amigos padecen
Síndrome de Ehlers Danlos, recuerda y ten siempre presente, que a pesar de
todo, jamás bajo ningún concepto debemos dejarnos vencer. Jamás hemos de perder
la esperanza. Jamás hemos de dejar de luchar por nuestros sueños. Y sobre todo, por mucho que nuestro entorno no
comprenda o no quiera comprender nuestra realidad, nunca nunca nunca hemos de
dejar que nuestros derechos como persona sean pisoteados.
P.D: Esto no es una competición para ver quien está peor, o quien cuenta la
historia más dramática, o quien lleva una vida superfeliz aún padeciendo este
síndrome. Cada caso es un mundo: Existen 6 tipos de Síndrome de Ehlers Danlos
(para algunos especialistas son hasta 11) y dentro de cada tipo diferentes
grados. Esto es una dura realidad que rompe
y mucho la vida de muchas personas, entre ellas yo misma.
Sé que en esta vida hay historias muy duras; pero cada uno se siente la
suya. Cada historia de vida es importante. Cada segundo de dolor es importante.
Cada frustración es importante. Todas y cada una de las injusticias de esta
vida son importantes. Todas y cada una de nuestras historias son importantes,
sin excepción. Respetemos el dolor ajeno. Respeta mi dolor. Gracias.
Lo dicho: POR LA DIFUSIÓN Y EL VERDADERO RECONOCIMIENTO DEL SÍNDROME DE
EHLERS DANLOS. SIEMPRE.
Se conoce como Síndrome de Ehlers Danlos (SED), a un grupo heterogéneo de enfermedades de origen genético, del tejido conectivo, que consiste en una alteración del colágeno, que afecta a todo el organismo de la persona que lo padece, fundamentalmente a la piel, las articulaciones, los vasos sanguíneos y los órganos internos; provocando a su vez fragilidad capilar, fatiga y dolor crónicos. Dentro de este Síndrome, se han catalogado varios tipos, aunque una misma persona puede presentar sintomatología de varios de ellos. También se da el caso de que dentro de cada tipo existen diferentes grados, esto hace aún más complicada la enfermedad, su diagnóstico y su tratamiento. Así pues son muchos los síntomas que lo acompañan, y no afectan por igual a todas las personas que lo padecen. Además, en muchos de los casos, la persona afectada no tiene aspecto de ser una persona enferma. Dada la dificultad del diagnóstico es muy difícil saber cuál es la auténtica incidencia en la población. De todo ello podemos deducir que si el nombre en sí de este síndrome es difícil de pronunciar: “Síndrome de Ehlers Danlos”, más difícil es comprenderlo.
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